Juan Alberto Schiaffino...

Nunca se Despeinó para Jugar al Fútbol...

por Marchelo Mariño "Un Relator con Cariño"


No sé quien le puso por ahí "El dios del Fútbol", aunque creo que no se equivocó. La exquisitez con que varios amigos míos me cuentan que jugaba al fútbol, me hace pensar que fue un extraordinario jugador. Hoy apenas peina canas, porque su estampa de "barón" futbolero, no deja que se noten los setenta inviernos que tiene sobre su vida. Cara de chiquilín mimado y niño bueno, símbolo del atleta modelo, perfecta mezcla de elegancia y calidad, de temperamento y estrategia, de frialdad cerebral y técnica inigualable. Es cierto, nunca se despeinó para jugar al fútbol, no por la gomina, si no, por la fineza y ductilidad con que trataba la pelota. Aquí lo tienen, es Juan Alberto Schiaffino, uno de los más grandes del mundo de todos los tiempos.

Nació en la ciudad de Montevideo, un 25 de aquel julio invernal de 1925. Su padre era inmigrante italiano, que se casó con una paraguaya, y estableció su hogar en la capital uruguaya. Comenzó jugando en el equipo de su barrio, el Palermo. Luego lo hizo en el Olimpia y después de un breve paso por Nacional de Montevideo, en su edad juvenil, su hermano Raúl, dos años mayor que él, que jugaba de centrodelantero y que abandonó el fútbol tempranamente por una lesión, lo llevó a jugar a Peñarol. Era el año 1943 y "el Pepe" tenía apenas 18 años.

Era el minuto 67 del partido final de Brasil-Uruguay, aquel recordado (para nosotros) irrecordado (para los brasileros) 16 de julio de 1950. Ghiggia le pone la pelota "al Pepe", y éste, con su soberbio remate, parece decirle a Barbosa : "andá a buscarla al ángulo izquierdo". Inatajable. Brillante. Solo los que saben le pegan así.

Después del Mundial de 1954 en Suiza, "el Pepe" fue contratado por el siempre poderoso Milan de Italia, quien pagó en aquel entonces, una cifra bastante ostentosa para aquella época. El equipo milanista tenía ya en sus filas como extranjeros a los suecos Nordhal y Liedholm, por lo cual tuvo que tramitar la doble nacionalidad como hijo de padre italiano. Por ese motivo, "el Pepe" pudo jugar por la selección italiana. Debuto con ella el 5 de diciembre de 1954, en el partido Italia-Argentina, donde ganaron los italianos 2 a 0. Su actuación no fue muy buena, por la cual obtuvo muchas y duras críticas. Debido a ese desliz, tardó tres años en volver a vestir la camiseta de la selección "azurra".

Pasó el tiempo y parece que la vida lo tiene ahí, olvidado, con su caña de pescar, su sombrero y su inmortal porte de atleta extraordinario. Las olas de Piriápolis, el cielo y las blancas arenas le hacen compañía. Quizás nadie se acuerda de él para que aporte todo lo que sabe, para que nos enseñe como hay que hacer para volver a besar la gloria. Mi odontólogo y amigo, "el Memo" Pietropinto, siempre me decía : "el tipo que más sabe de fútbol acá es "el Pepe" Schiaffino. Pero claro, a los que más saben, en un país de omnisapientes, hay que tenerlos pescando ilusiones y recontrarecordando recuerdos, en vez de que nos enseñen todo lo que saben. Y eso pasa con "el Pepe" y con tantos otros genios eternos del fútbol mundial...

Hoy los jóvenes como yo, también los no tan jóvenes, le podrá preguntar a sus abuelos como jugaban Juan Alberto Schiaffino. Y todos les van decir lo mismo. Que fue uno de los más grandes del mundo, de la historia, del fútbol universal. Nunca se despeinó para jugar al fútbol, porque su exquisita elegancia y su talento inigualable e innato, no le permitían deslices de eso tipo.

Aquí les presentamos poquitísimo de lo mucho que podemos escribir sobre él. Lo muchísimo que falta, un día y con más tiempo, luego de hablar horas con "el Pepe", se los vamos a contar sin olvidar ningún detalle. Pero quiero que sepan una cosa, que él es una leyenda viviente y una gloria inmensa, que Dios nos dio el privilegio que tengamos en este pequeño pero hermosísimo país. Hoy lo tenemos vivo y a tiempo para que nos regale un pedazo de su vida y nos enseñe todo lo que no sabemos. Mañana, cuando Dios lo lleve al "Palacio de los Inmortales", no quiero que salgamos corriendo a hacerle un monumento o a pagarle los gastos de su funeral, o a hacerle honores de Ministro. Porque lamentablemente, no va a necesitar de esas vanidades terrenales el día que se vuelva eterno.

Vamos a disfrutarlo ahora. Por todo lo que nos ha dado ; y sobretodo, por todo lo que nos tiene para dar. No alcanza con decirle genio, porque es tan humano y auténtico, que hasta lo podemos tocar. Solamente hay que decirle ¡¡¡GRACIAS, MUCHAS GRACIAS PEPE !!! Y te necesitamos, para volver a ser... "uruguayos campeones, de América y del Mundo..."


Su Historia...

Nombre: Juan Alberto Schiaffino

Demarcación: interior izquierdo de juego creativo

Fecha y Lugar de Nacimiento: 28 de julio de 1925, en Montevideo, Uruguay.

Trayectoria Deportiva:

* Peñarol (1943-1954) * Milan (1954-1960) * Roma (1960-1962) Internacional: 48 veces con la selección uruguaya y 4 con la selección italiana. Con Uruguay participó en los mundiales de 1950 y 1954.

Actividad Posterior: Negocios inmobiliarios y, en forma esporádica, entrenador.

Sus Éxitos:

Con Peñarol:
* Campeón uruguayo en 1944,1949, 1951, 1953, 1954.

Con el Milan:
* Campeón de Liga en 1954-55, 1956-57, y 1958-59.
* Campeón de la Copa Latina en 1956. * Subcampeón de la Copa de Europa en 1957-58.

Con la Roma:
* Campeón de la Copa de Ferias 1960-61 (no disputó la final).

Con la Selección de Uruguay:
* Campeón Mundial en 1950.

Galardones Personales:
* Elegido en el "Once Ideal" del Mundial de 1950 y considerado como el jugador más destacado del mismo.